A continuación, separamos los materiales en grasas y proteínas, si es necesario, y los transportamos al destino final adecuado, generalmente a plantas de biogás, centrales térmicas, plantas de biodiésel o instalaciones oleo químicas.
Finalmente, el mayor valor se obtiene de las grasas y proteínas extraídas, que se utilizan para abastecer de energía sostenible al mundo.
Aceptamos productos nuevos, subproductos y residuos, y los transformamos en productos de energía sostenible.
Estamos abiertos a compartir ideas sobre cómo podemos hacer que nuestro entorno sea más sostenible.